lunes 27 de agosto de 2007

Los Best-Sellers

Cuando iba en tercer semestre, tuve una platica con mi cuate mike que me enseñó la eficacia de las preguntas directas. Hablamos de los best-sellers. Yo decía que todos eran una cochinada. ¿por qué? Son libros hechos para venderse mucho y son de una vacuidad absoluta. Mike me preguntó entonces cual era la estructura de un buen libro o como podía saber uno que el libro que estaba comprando, era bueno. Me quedé de piedra pómez. En realidad, nunca lo había pensado. Por regla general, voy a las librerías a sorprenderme, a ver que me encuentro y en otras ocasiones ya voy con la enceguecedora certeza de la sorpresa previa a buscar maravillas como "hacedor de estrellas" o "el collar de la paloma" o "el ave fénix" etc.
Los best-seller son, por lo general, malos. Vean "El codigo da Vinci". Es malísimo. Un autor, debe comprometerse con lo que escribe y a quien escribe. Si no puede resolver bien la historia que ya llenó de interés al lector, entonces es un escritor de cuarta, que de pura casualidad tuvo éxito y oportunidad de vender sus otras obras destinadas al olvido. No mencioné que con este tipo de cosas, el autor anuncia su desprecio por el lector, a quien considera lo suficientemente estúpido como para andarle repitiendo las cosas a cada rato, de forma amena, eso sí, y como para conformarse con un final horrendo. Esta es la generalidad de los best-sellers. No obstante algunos de estos espécimenes son buenos por la sencilla razón de que algunos editores torpes le ponen el sellito de best-seller (para que se venda todavía más) a un libro que no necesita mas promoción. Un ejemplo de esto es un libro de cuentos de Isaac Asimov con el que mi amigo mike me hizo desdecirme. Si un libro es creado como Best-Seller, no hay esperanza. Si un libro es creado por la necesidad de un escritor de expresarse y buscar complicidades, todo cambia: si además de ser buen libro, se vende bien, que mejor. Prueba de esto es que yo nuuunca he visto ese sellito atroz en el Quijote, o en la biblia, o en el diccionario larousse, o en "Pedro Paramo" que ya superan las 100 ediciones o reimpresiones. Hasta otra.

11 comentarios:

Jonatan Abraham "Moe" dijo...

Me gustaria que ampliaras ese putno de vista a la música, ya que ultimamente la tendencia de decir, "eso no me gusta por que es comercial" es un prejuicio que esta acabando con la imparcialidad con la que en mis tiempos se juzgaban las canciones.

P.D. si, me gusta una canción comercial "Sevenation army" lo admito

Doctor dijo...

Tu blog ha sido criticado por el Doctor, crítico de Blogs.

Lee tu crítica.

Un saludo

Hector V. Diaz (duva) dijo...

Valla si es flagelante mi critica.

Jonatan Abraham "Moe" dijo...

Donde sale tu critica?

Jonatan Abraham "Moe" dijo...

Mmmm criticaría tu crítica, pero me parece un esfuerzo infructuoso, es obvio que este tipo esta demasiado sumergido en si mismo para apenas notar a los demas, a no ser como objetos de su crítica claro esta.

Hector V. Diaz (duva) dijo...

de eso hablaremos despues...

Hector V. Diaz (duva) dijo...

por cierto, ¿ya le tomaste el gusto a esto de usar palabras rebuscadas?

Jonatan Abraham "Moe" dijo...

me senti frustrado al ver la manera de escribir del doctor, ese wye tiene el don de la escritura

Doctor dijo...

Me he tomado la libertad de mencionarte en un artículo que he publicado.

Dado que he escrito sobre ti tras la crítica, te invito a leerlo.

Un saludo

Lanark dijo...

Hablando de egocentrismos, no me parece que haber sido escrito sólo para que "el autor se exprese" sea condición necesaria para que un libro sea bueno.

Aclaro que, en primer lugar, lo pienso porque no creo en el origen sobrenatural del talento; no creo que todas las obras maestras hayan salido de supergenios que se limitaron a "expresarse a sí mismos" sin preocuparse por la manera como escriben.

Es claro que hay gente que no tiene talento, y que por más que se esfuercen, sólo podrían llegar a aprender una fórmula, como Dan Brown y Tom Clancy. Y usar la fórmula una, y otra vez, cambiando ligeramente los parámetros. También una persona con talento puede optar por la producción industrial, como Stephen King; diluyendo sus libros buenos entre toneladas de basura.

Sin embargo, casi todos los escritores buenos también tuvieron que aprender a escribir bien con sudor y lágrimas. Pueden haberlo hecho, claro, motivados por la necesidad de expresarse, pero el lenguaje no es una amante fácil; el que quiera jugar con él con maestría tiene que dedicar mucho tiempo y esfuerzo a conocer y experimentar con sus secretos antes de producir algo que valga la pena. Y adivino que muchos de sus "secretos" tienen que ver con aprender a pensar en el lector. El lenguaje no es un ejercicio narcisita, sino una herramienta para la comunicación.

Lanark dijo...

Por cierto, aclaro que conocí este blog a través del del doctor, de modo que la flagelación tendrá al menos la virtud de dar el sitio a conocer.

La crítica del doctor no fue benigna, pero me dejó margen para pensar que valía la pena visitarlo.