sábado 6 de octubre de 2007

Here comes the sun

Creo que no hay nada que pueda disfrutar más que descubrir maravillas por mi mismo y sin pista alguna. Cuando uno va a ver un espectáculo, a un viaje, o a leer libro, lo hace con intención hedonista. Uno va a disfrutar como si fuera una costumbre. Espera siempre lo mejor y nunca se decepciona.
Hace un par de meses, salí con una amiga a ver una película ("Un golpe de suerte" o algo así) que se me hizo espantosa (me sentí más o menos igual: la elegí yo). La opinión de mi amiga(que habilmente escuché antes de exponer la mía) era mas menos esta: "Pues estuvo bien, digo no así que digas uy que buena película ¿no? pero estuvo bien digo para pasar el rato...". Es costumbre pasarla bien.
Hace unos años asistí (solo) a una de las ultimas proyecciones de "El viaje de Chihiro" en el cine. Esperaba poco de la película. Habia oido recomendaciones, pero despues de ver la formula ganadora de las películas de disney de entonces (Cosas horribles como "lilo y stich", "las locuras del emperador" o "Atlantis: El imperio perdido" que es particularmente vomitable) no tenía muchas esperanzas y fui, más que por hedonismo, por curiosidad(como casi siempre). No se me olvida como vi a la sala, en mal estado; a los pocos niños que había, chocantísimos; a sus papas, pornógrafos...y como todo eso se fue desvaneciendo poco a poco y como salí maravillado con ese tipo de sonrisa que no desaparece en días y que cada cuando vuelve con todo y recuerdos.

Saber que algo es bueno nos mata la sorpresa. Las cosas que mas he disfrutado son aquellas que no esperaba disfrutar. Ir y "pasarla bien" siempre para no parecer aguafiestas no va conmigo, definitivamente.




Dejenme hacerles unas cuantas recomendaciones vagas de cosas que me han exaltado ultimamente:
On your mark (cortometraje de Hayao Miyazaki)
Ratatouille (película de pixar)
La flecha negra (libro de Robert Louis Stevenson)